Nos mintieron de niños. Nos dijeron que si amabas con todo tu corazón, si dabas sin medida, el amor se quedaría. Nos vendieron la idea de que el amor todo lo puede... Y yo me lo creí… Te amé como se ama una sola vez en la vida… Te amé con todo lo que era y con todo lo que quería ser.
Te amé suficiente para quedarme cuando lo más fácil era irme. Suficiente para entender tu mal humor, tus silencios, tus días oscuros. Suficiente para perdonar lo que me dolió, para justificar lo que no tenía justificación, para esperarte incluso cuando me decías que no me esperaras.
Te amé cuando estabas rota, cuando ni tú misma te soportabas, cuando me alejabas a empujones para ver si me iba…No me fui…
Te amé en tus versiones más bonitas y en las más insoportables. Tne amé con todo lo que tenía y con lo que tuve que inventarme para alcanzarte.
Y no alcanzó… No alcanzó para que te quedaras, no alcanzó para que me eligieras sin dudarlo, para que dejaras de buscar afuera cuando que yo te rogaba que miraras.
Y entonces entendí, lo más cruel y más liberador… El amor no es una balanza, no funciona como nos dijeron… No es igual a ambos lados… A veces tú lo entregas todo y la otra persona mirando a otro lado. A veces tú pones tu vida entera y al otro no le alcanza ni para quedarse un rato más.
Cuando amar no es suficiente, la mente te deja solo dos caminos y los dos duelen.
Primero crees que el insuficiente fuiste tú, que te faltó algo que dar. Que si hubieras sido más, quizás más guapo, más divertido, más exitoso, o más tranquilo, más interesante, más y más, entonces sí. Entonces sí te habría amado. Vives meses ahí, castigándote, revisando cada error, cada palabra que dijiste mal, cada oportunidad que dejé pasar, haciéndote pequeño para que tú cupieras.
Lo más doloroso al principio, pero es lo único que salva. . Entender que no era tu culpa. Que no importa cuánto riegues una planta que ya decidió no florecer en tu jardín, y su raíz ya estaba buscando otra tierra.
No es que tu amor fuera poco… Lo que pasó es que su corazón ya estaba haciendo las maletas mucho antes de que tu boca me dijera adiós, empeñado en construir una casa en un terreno donde tú ya vendiste todo.
¡Te amé... Juro que te amé para toda una vida juntos… Y no es tu culpa, tampoco la mía, simplemente que hay amores que nacen para enseñarte, y no para quedarse!.
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